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La crema helada, por ser habitualmente una mezcla de alimentos de calidad (leche, yogur, frutas y
frutos secos, etc.), resulta refrescante, sabrosa, nutritiva y de fácil digestión. El helado de "primera
calidad" (crema helada) es el que contiene mayor proporción de grasa, lo que contribuye a su
excelente palatabilidad y cremosidad (10 gramos de grasa por cada 100 gramos de helado, a diferencia
de los de leche, que contienen cerca del 6%). Está menos oreado (contiene menos aire en la mezcla)
que los helados más comunes e incluye saborizantes de buena calidad, como la fruta natural. Proteínas: de la leche y productos lácteos (un 5% de proteína en los helados de crema o leche), las proteínas son de buena digestibilidad y de alta calidad. Si se añade yema de huevo, frutos secos, galletas, etc., el aporte proteico aumenta pero lo hace sólo ligeramente, ya que estos ingredientes se emplean en pequeñas cantidades. Vitaminas: el aporte depende de la cantidad de leche y huevo del helado, si los contienen. Los de crema o leche y ciertos postres helados aportan vitaminas solubles en grasa o liposolubles (A y D). También destaca la vitamina B2 o rivoflabina. Minerales: los proporcionan los productos lácteos, frutas y frutas secos (calcio y fósforo de la leche, potasio y magnesio de origen vegetal). Los helados cuya base es el agua, apenas incluyen minerales y en los postres helados depende de sus ingredientes (contenido intermedio entre los de crema o leche y los de agua). |